viernes, 12 de febrero de 2016

Sanidad prepara un decreto para regular la prolongación de jornada



Sede del SES en MéridaUGT anuncia movilizaciones si antes del verano no están abiertas todas las bolsas de empleo según el pacto de 2013


Aunar los criterios para compensar la prolongación de la jornada ordinaria. Es el objetivo del decreto que prepara el Servicio Extremeño de Salud (SES) y que ayer adelantó a los representantes de los sindicatos con presencia en el ámbito sanitario en la reunión de la mesa sectorial que tuvo lugar.

Según las centrales, estas prolongaciones se están llevando a cabo en todas las áreas de salud. Sin embargo, en no todas se compensa a los trabajadores de la misma forma. «De ahí que el SES quiera establecer en un decreto un criterio único en la región, a través de la regulación de la prolongación de jornada, que establecerá cómo se tiene que compensar la misma», explicó ayer Emilia Montero, de CSI-F.

Agregó que este anuncio fue realizado por los responsables del SES después de que este sindicato denunciara la precaria situación de los equipos de la sanidad pública extremeña. «Hemos denunciado el adelgazamiento de las plantillas, porque la situación es muy preocupante, los profesionales están sobrecargados». Montero argumenta que la situación que se está produciendo viene motivada porque no se cubren las ausencias ya sean por bajas laborales, días de vacaciones, de libre disposición... «Y, encima, se da la circunstancia de que el personal del SES tiene hasta el 30 de marzo para disfrutar de los días libres recuperados por el Gobierno central, con lo que la situación está empeorando». Emilia Montero mantiene que no se precisa una regulación de la prolongación de la jornada, sino más contrataciones.

«La realidad es que el personal está saturado y esto pone en cuestión la calidad de la asistencia que se presta; no se puede pedir a una persona que termina su turno de mañana que haga el de la tarde también, como está ocurriendo», ahonda Felipe Bachiller, de UGT. «El problema es que las plantillas están muy ajustadas y las necesidades surgen continuamente; se debería contar con un personal volante contratado por encima de la plantilla para atender estas eventualidades, pero esto no existe», agrega.

Para Francisca Gómez, de CC OO, la situación es la misma: «Las plantillas están bajo mínimos y no hay dinero para contrataciones; pero el problema no solo es que se tenga que prolongar la jornada por una eventualidad, sino que a veces esas prolongaciones, o más bien doblar turno, se establece de forma programada».Los sindicatos denuncian que las plantillas están bajo mínimos y no se producen contrataciones

La situación empeorará, a juicio de UGT, cuando entre en vigor el decreto de 35 horas semanales que también quiere elaborar el SES. «El capítulo de personal está tan constreñido que cuando se establezca esta jornada la situación irá con mucho a peor».

Por otro lado, este sindicato anunció ayer que iniciará movilizaciones si antes del próximo verano todas las bolsas de empleo del SESno están abiertas según el pacto de 2013. «No puede ser simplemente, porque miles de personas están pendientes de ello, que tres años después de la firma del pacto solo cinco bolsas estén funcionando según el mismo de las 90 que tiene el SES», argumentó Bachiller. Sobre estas bolsas nada se acordó ayer. «La administración se comprometió en la anterior reunión a presentar una modificación del baremo y ha incumplido».

Lo que sí adelantó ayer el SES son las otras modificaciones que plantea al pacto: se puntuará el trabajo en centros sanitarios concertados y privados, también los cursos acreditados por el Ministerio de Sanidad, los integrantes de las bolsas de especiales características deberán garantizar la realización de prácticas, los ceses afectarán a las últimas interinidades y los criterios de selección para puestos de promoción interna serán diferentes a los que rigen las bolsas.

«Rechazamos todas estas modificaciones, que son solo parches que no sirven para dar respuesta a las necesidades de la gente», concluye Felipe Bachiller.